viernes, 24 de junio de 2016

Rollitos de pavo con ensaladilla

Hay muchas formas de comer ensaladilla, ese plato que no falta en ninguna mesa de verano; ¿qué os parece con la mano? Si la envolvemos en lonchas de pavo o de jamón, cual saquitos atados, nos resultará muy cómodo hacerlo. Funcionan de maravilla en todo tipo de comidas frías y quedan vistosos en un buffet. En cuanto a ingredientes, cada cual que desarrolle creatividad, desde la tradicional de patata, como la mía, hasta la tropical con frutas variadas; especialidades hay para todos los gustos. Por último solo hay que montar los bocaditos en una fuente bonita y listos para degustar. En estos días de amigos y fútbol, a mi me han servido de mucho. Son ideas sencillas y fáciles de preparar que suelen gustar a todos, ¿para que complicarse entonces cuando no es necesario? Relajarse, saborear y disfrutar, eso es todo lo que hay que hacer, que para eso estamos en verano.
Feliz día de San Juan!



Ingredientes:

-3 patatas
-3 zanahorias
-2 huevos
-2 latas de atún
-Mayonesa
-Lonchas de pavo
-Cebollino



Preparación:

Pelamos las patatas y las zanahorias y las ponemos a cocer en agua con sal. En un cazo ponemos los huevos a cocer diez minutos. Cuando pinchemos las patatas y estén tiernas, las escurrimos y machacamos con un tenedor, también las zanahorias. Añadimos el atún escurrido de aceite, los huevos troceados y la mayonesa que necesitemos hasta conseguir la consistencia que deseemos. Probamos de sal. Metemos un ratito en la nevera para que se enfríe y poder hacer los rollitos fácilmente. Ponemos las lonchas de pavo estiradas sobre una superficie plana. En un extremo ponemos un par de cucharadas de ensaladilla y enrollamos. Atamos con el cebollino. Vamos poniendo sobre un plato. Aconsejo consumirlas enseguida, pues recién hechos están más jugosos y ricos.


martes, 21 de junio de 2016

Magdalenas de chocolate y pistachos

De vez en cuando es bueno darse un gustazo dulce. No digo todos los días, que a ciertas edades las calorías se meten en la ropa y la encogen, pero sí alguna vez, en mi caso coincidiendo con el fín de semana normalmente. Aprovecho también alguna reunión familiar o de amigos para compartir y así tocar a menos, y de paso quedar como buena anfitriona. Estas magdalenas se las vi a Samantha de España en Canal Cocina. Me enamoré de ellas nada más verlas y estaba deseando tener la oportunidad de hacerlas. Y llegó el pasado viernes con el partido España-Turquia. Las hice para el postre y gustaron mucho, y eso que estábamos hartos de comer todo tipo de platos con los que acompañamos estos encuentros. Pero como nos sentíamos a gusto, contentos y además ganamos, nos cayó todo de maravilla. Si no fuera por estos momentos, la vida sería muy aburrida, por eso, si estas magdalenas, por ejemplo, son la excusa para pasar un buen rato, no lo dudéis, hacedlas.



Ingredientes:

-150 g de harina
-150 g de azúcar
-75 g de mantequilla
-75 g de chocolate negro
-75 g de chocolate con leche
-3 huevos
-75 g de pistachos pelados
-1 cucharada de levadura







Preparación:

Ponemos al baño María o al microondas en intervalos cortos de tiempo los dos chocolates con la mantequilla. Machacamos los pistachos en el mortero groseramente, la mitad para las magdalenas y la mitad para decorar. Por otro lado batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen. Incorporamos la harina tamizada, la levadura, el chocolate con la mantequilla y la mitad de los pistachos. Mezclamos delicadamente. Vertemos esta masa hasta la mitad de las cápsulas de papel para después meterlas dentro de otras más rígidas, yo utilizo las de aluminio, y espolvoreamos con los pistachos restantes. Metemos en el horno precalentado a 180 grados unos veinticinco minutos, pero comprobad siempre pinchándolas con un palillo.


viernes, 17 de junio de 2016

Albóndigas de carne con pisto

Si en el post anterior el pescado me trasladaba al mar y al verano, lo mismo me ocurre con el pisto y las albóndigas. Por eso con la llegada de esta ola de calor he decidido unir las dos preparaciones que junto a un gazpacho o salmorejo andaluz nos ayudan a soportar los sofocos estivales con una sonrisa. Conozco este plato de toda la vida, se lo veía hacer a mi abuela friendo las verduras en una sartén de hierro para más tarde capuzar en ellas las bolitas de carne. Después colocaba todo dentro de una fiambrera de aluminio y ¡hala! toda la familia a la playa. Y que ricas sabían bajo la sombra, con el agua bañándote los pies. Aún conservo esa costumbre, aunque las circunstancias hayan cambiado. Porque lo que nos gusta y consideramos bueno, no solo no debemos olvidarlo, sino que tenemos que transmitirlo para que lo disfruten de igual forma las personas que queremos. Y esa será nuestra mayor alegría también.



Ingredientes:

Para las albóndigas:
-300 g de carne picada de ternera y cerdo
-3 dientes de ajo
-2 ramitas de perejil
-2 huevos
-100 g de pan
-1 vaso de leche
-Aceite y sal
-Pan rallado (opcional)
Para el pisto:
-1 cebolla
-2 pimientos verdes
-1 calabacín
-1 berenjena
-1 lata de tomate triturado ( 800 g)
-Aceite y sal






Preparación:

Troceamos el pan y lo ponemos a remojo en la leche. Colocamos la carne picada en un cuenco, le añadimos el ajo y perejil picados. Normalmente le añado un huevo, pero el que puse era de dos yemas. Escurrimos el pan y lo agregamos también junto con la sal. Si vemos que la mezcla nos queda un poco blanda, podemos añadir un puñado de pan rallado hasta obtener la consistencia que deseemos. Hacemos bolitas y las freímos en abundante aceite caliente. Sacamos a un papel absorvente y reservamos.
Hacemos el pisto troceando las verduras de la forma que nos guste, yo lo hice a dados. En un fondo de aceite empezamos friendo la cebolla, después echamos los pimientos, calabacín y berenjena. Cuando estén un poco rehogados añadimos el tomate triturado. Normalmente el pisto lo hago con tomate natural rallado, pero en este caso lo pongo de lata para que quede más jugoso. Cuando el sofrito haya reducido, introducimos las albóndigas y las dejamos cocer todo junto cinco minutos más.


martes, 14 de junio de 2016

Cazuela de lenguado, almejas y gambas

Cuando vi hacer esta cazuela a Jamie Oliver me pareció una idea estupenda para el verano. Yo por lo menos, no dedico tanto tiempo a la cocina como en invierno, por distintas razones, y cuando lo hago me apetecen preparaciones que se pueden hacer en frío con antelación, o bien en caliente para consumir enseguida. La de hoy pertenece al segundo grupo. Sencilla y rápida de elaborar con solo tener los ingredientes limpios y reservados, pues no hay que pasarlos de cocción para que queden jugosos y sabrosos.



Como esta receta me traslada al mar, el calor, la sombra fresca,...se la voy a enviar a Inmaculada Frías del blog Perfileando para participar en el II Reto "LAS CUATRO ESTACIONES" Verano. Espero que te guste e inspire las mismas sensaciones estivales que a mi.

                                            

Y para todas aquellas personas que les guste el pescado, recomiendo esta cazuela porque disfrutaréis de todo su sabor en el mínimo de tiempo, algo muy conveniente en una estación que nos lo reclama para hacer otras muchas cosas.



Ingredientes:

-3 lenguados
-250 g de almejas
-250 g de gambas
-2 lonchas de panceta
-4 c/s de mantequilla
-1 limón
-Sal
-Cebollino para decorar (aunque yo no lo puse porque no tenía)



Preparación:

Ponemos las almejas en agua fria con sal para que se limpien de arena. Pelamos las gambas. Quitamos la piel negra al lenguado si no lo ha hecho el pescadero, cortamos las aletas laterales y tripas. Troceamos la panceta en dados. Una vez los ingredientes preparados comenzamos a hacer la receta poniendo en una cazuela la panceta para que se engrase con ella, a veces hay que ponerle una cucharada de aceite además. Sazonamos los lenguados y asamos vuelta y vuelta en el aceite de la panceta. Añadimos la mantequilla en trozos repartida, también las almejas y tapamos la cazuela hasta que se abran. Entonces destapamos, exprimimos el limón sobre ellas y añadimos las gambas. Volvemos a tapar hasta que estén hechas. También habrá quedado hecho el lenguado, pero comprobamos por si necesita algo más de tiempo. Decoramos con cebollino o perejil picado. Degustamos inmediatamente.


viernes, 10 de junio de 2016

Champiñones y judias verdes salteadas

Sé que mi afición por el mundo vegetal no es de todos compartida y que por más que aplauda las virtudes de productos, que a simple vista no son llamativos, no van a interesar más;  tampoco intento convencer de ello, yo solo muestro mi cocina con mi apreciación personal  y a partir de ahí para gustos los colores. Digo esto porque puede parecer que un plato con champis y judías verdes en principio no provoca lo que normalmente llamamos "que la boca se te haga agua", pero pienso que no todos los alimentos deben producir ese deseo, sin embargo son necesarios para el cuerpo, también ricos y gustosos, si bien no en la misma proporción que otros más vistosos, generalmente dulces. Mi receta de hoy es de las cotidianas y saludables que hacen posible el buen funcionamiento del organismo, solas o como acompañamiento, que nos  hacen sentirnos llenos y a la vez ligeros y van a permitir que al final nos demos ese capricho que tanto nos gusta. Por eso vamos a tenerlas en cuenta y no les hagamos un mal gesto cuando las veamos. Concedámosle una oportunidad.



Ingredientes:

-200 g de judías verdes
-2 dientes de ajo
-2 c/s de mantequilla
-2 c/s de aceite de oliva
-1/2 cucharadita de tomillo seco
-400 g de champiñones o setas variadas
-3 c/s de vinagre balsámico
-Aceite, sal y pimienta



Preparación:

Limpiamos las judías quitándoles las puntas y los hilitos laterales, lavamos y las cocemos en agua unos 20-30 minutos dependiendo de si nos gustan más al dente o tiernas. Mientras, filetear los champiñones, rehogarlos en un poco de aceite y cuando los veamos hechos les añadimos el vinagre para desglasar, el tomillo y la sal. Pelar y picar menuditos los ajos, freírlos en la mantequilla y las dos cucharadas de aceite. Añadir las judías cocidas, rehogarlas a fuego suave. Mezclarlas con los champis y servirlas inmediatamente.


martes, 7 de junio de 2016

Ensalada de quinoa

Ya vengo con mi receta de quinoa que tenía muchas ganas de preparar. Este producto tan de moda en todas partes, se ha impuesto en la gastronomía como una verdadera revolución al ser sano y completo y fácil de cocinar. He comenzado por una rica ensalada para la que he dejado volar la imaginación en cuestión de ingredientes. Como me gustan las mezclas salado-dulces, tenía claro que estarían presentes entre sus componentes, así que ya solo me quedaba elegirlos y eso tampoco ha sido difícil, los que nos gustan y combinan bien. Después solo hay que integrarlos con las semillas y aliñar al gusto. ¿El resultado? Nos ha encantado. Ya está incluida en el menú diario de la familia, este verano más de un día daremos buena cuenta de ella. Lo que se aprende por la red. Personalmente me abre el apetito de muchos alimentos desconocidos. Sí, ya se que ésto también funciona por modas, pero no está mal conocerlos y probarlos; lo de incorporarlos a nuestra vida solo es cuestión de gustos. Yo os presento el mío.



Ingredientes:

-1/2 taza de quinoa (120 g aprox.)
-4 dátiles
-4 orejones
-2 palmitos
-3 rodajas de piña
-Unas hojitas de hierbabuena (o menta)
-100 g de tofu
-Aceite, vinagre de manzana y sal



Preparación.

En primer lugar cociné la quinoa siguiendo las indicaciones del paquete, quince minutos en agua hirviendo. Mientras, preparé el resto de ingredientes, troceando menudos los dátiles, orejones. palmitos y piña. Elegí las hojitas más pequeñas de hierbabuena para ponerlas enteras sin picar. Después hice a la plancha el tofu en filetes y lo troceé también. Cuando la quinoa estuvo cocida, le escurrí el agua, la puse en un cuenco y le mezclé los ingredientes. Aliñé  con aceite, vinagre y sal y ¡listo!


viernes, 3 de junio de 2016

Panna cotta de fresa

Terminar la temporada de fresas con una panna cotta lo considero lo más. Un postre fresco, de textura cremosa y suave, perfecto para coronar una buena comida. Su elaboración es rápida y sencilla, aunque necesitará su buen tiempo en la nevera para que cuaje, por lo que es idóneo cuando tenemos invitados, pues permite prepararlo con antelación. Lo que es seguro es que nos luciremos en la mesa con su colorcito rosa pastel, casi cursi, de rico gustillo. Nadie tendrá la sensación de empacho que producen muchas preparaciones dulces. Y con este buen sabor de boca iremos despidiendo la primavera para recibir el verano que también nos trae exquisitos frutos. Pero eso lo veremos próximamente, que para todo hay un tiempo.



Ingredientes:

-200 g de fresas limpias
-2 c/s de leche entera
-3 láminas de gelatina neutra (5 g)
-300 g de nata con 30% de materia grasa
-75 g de azúcar
-Una pizca de sal
-Fresas para decorar









Preparación:

Poner la gelatina a hidratar en agua fría. Triturar las fresas limpias, lavadas, sin hojas, ni rabito con las dos cucharadas de leche. Poner en un cazo en frío la nata, el azúcar, la sal y el puré de fresa, mezclando bien. Añadir la gelatina y calentar a fuego medio hasta que se disuelva, removiendo a menudo para facilitar el proceso, no debe hervir. Pasar por un colador fino para eliminar las semillas, dejar entibiar a temperatura ambiente. Repartir en seis cuencos. Cubrirlos con film de cocina, refrigerar hasta que la panna cotta cuaje del todo, mínimo 6 u 8 horas, yo la tuve de un día para otro. Decorar con las fresas enteras o troceadas.